Otro año más, desde aquí, desde Nueva Acrópolis Gandia, queremos deciros: gracias y enhorabuena.

Gracias, a todos aquellos que sin prejuicios prestados, habéis querido...

 

investigar, conocer, preguntar por todas esas incógnitas que nos trae la vida...

Y enhorabuena, porque hay un largo y expectante camino que se abre a nuestros ojos, pies y sentimientos, el cual, sin lugar a dudas, estará lleno de infinitas posibilidades para alcanzar todo aquello que necesite un hermoso corazón.

No voy a pedir...
"No voy a pedir por ti aquello que no te merezcas, así que desearé que alcances aquellas metas que tu trabajo y esfuerzo te permitan y que en el camino, cuando desfallezcas, seas capaz de levantarte...

Eso sí te lo deseo con todo mi corazón, y que, si al levantarte puedes ayudar a levantar a otro, el camino se hará más llevadero.

¿Qué desear para el próximo año...?

Que Dios, la Providencia –o ponle tú el nombre que quieras–, esté siempre con su mano extendida y nos sostenga señalándonos el camino correcto.

Que ciertos sentimientos como la envidia, el desamor, los celos, la vanidad... sean eliminados de nuestra vida.

Que aquel que necesite ayuda encuentre siempre en nosotros la reconfortante y consoladora palabra amiga.

Que la honradez siempre esté por encima de todo.

Que la indulgencia y la comprensión superen las amarguras y las dificultades.

Que todo lo que soñemos se transforme en realidad...

Que nuestra próxima jornada de los siguientes 365 días esté llena de caminos por recorrer y de metas por alcanzar, pero lo más importante es que atesoremos las experiencias que la vida nos regaló este año que está por terminar" (Anónimo).

Tiempos de crisis
Vivimos tiempos de crisis; no es algo reciente, pero los últimos acontecimientos lo han puesto en evidencia.

Ante ellos surgen naturalmente algunas preguntas:

¿Cómo llegamos a esto?

 

¿Qué irá a suceder con el país ahora?

Si bien estas preguntas debieran ser constantes, surgen en forma espontánea cuando nos encontramos de bruces ante hechos que rebasan lo cotidiano.

De alguna forma, esta ruptura de lo habitual nos hace despertar el filósofo que llevamos dentro.

Ser filósofo comienza con las preguntas, pero es necesario también encontrar respuestas.

La Historia es una de las actividades propias del ser humano.

Su complejo consciente se basa en una ilación suficiente de experiencias que lo llevan a tener un sentido de su perdurabilidad y que, ultérrimamente, fundamentan su yo existo.

Así comienza el apunte de Filosofía de la Historia del curso de introducción de Nueva Acrópolis.

¿Qué significa este párrafo?

¿Nos resulta útil para comprender nuestra situación actual?

¿No es la Historia algo ya pasado, mientras nuestros problemas son presentes?

Comenzaremos examinando primero el significado de estas pocas líneas.

Nos dice que la Historia es una de las actividades propias del ser humano, es decir, de una u otra forma todos los seres humanos hacemos historia, en diferentes escalas:

Nos preocupamos de la historia de la Humanidad, o de la historia de nuestra cultura, de nuestro país o de nuestra historia personal, pero siempre estamos haciendo historia porque nos preguntamos, en una u otra forma, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

¿Por qué todos los seres humanos hacemos historia?

El párrafo nos dice que nuestro complejo conciente se basa en una ilación suficiente de experiencias.

Una ilación suficiente de experiencias es ir encadenando las experiencias de forma que se pueda inferir una de otra, es relacionar unas experiencias con otras de modo que ellas formen una unidad coherente.

Si no somos capaces de relacionar las diferentes experiencias entre sí, quedan en el terreno de lo anecdótico.

Cuando las integramos unas a otras en una ilación suficiente de experiencias, estamos haciendo historia.

En la actualidad, no se produce esta conexión de experiencias, la información a la que nos tienen acostumbrados los medios de información es una secuencia de anécdotas y accidentes, en lo posible acompañados, si el medio lo permite, de imágenes impactantes.

Va una "noticia" tras otra a gran velocidad y sin ninguna relación una con otra; obviamente, así es imposible hacer una relación de experiencias y establecer un proceso de razonamiento que permita comprender la situación.

Luego de un noticiero, lo que queda usualmente son impactos emotivos, lo que se entrega no son razones, sino testimonios, a más crudos, mejor.

Así, al final, algunos quedan espantados, otros atemorizados, contentos o tristes.

Pero rara vez se puede llegar a una comprensión clara de lo que está sucediendo, porque en realidad no se están transmitiendo experiencias, sino, simplemente, anécdotas y accidentes.

¿Qué sucede si no logramos hacer esta ilación suficiente de experiencias?

El párrafo que estamos citando nos dice que ella lleva al ser humano a tener un sentido de su perdurabilidad, es decir, cuando dejamos de hacer historia perdemos el sentido de perdurabilidad.

Y claro, si en vez de experiencias lo que tenemos son anécdotas, no hay sentido de trascendencia y se vive solo el día a día.

Veamos algunos ejemplos
La pérdida de perdurabilidad en la historia de la Humanidad significa que olvidamos que las civilizaciones vienen desde el fondo del tiempo, y no recopilamos esa experiencia...

De esa forma, nos creemos recién nacidos como civilización y pensamos que nuestra cultura es la única válida, que nuestra religión es la única válida, que nuestras formas políticas son las únicas válidas.

Por eso, a nivel popular los vendedores de ilusiones, vídeos y fantasías "explican" las grandes obras de la Humanidad como realizadas por "extraterrestres", porque hemos perdido el sentido de perdurabilidad de la Humanidad.

La pérdida de perdurabilidad en la historia nacional nos lleva a pensar que el país no tiene futuro, no tiene esperanza o no es viable.

En vez de ponernos a trabajar de forma denodada por construir un país nuevo y mejor, nos dejamos abatir por la crisis.

La pérdida de perdurabilidad en lo personal lleva al miedo y la angustia, donde la persona queda incapacitada para ejercer la solidaridad y fraternidad.

En vez de unirse, como se unen los maderos para formar una balsa o, cuando están bien trabajados, una embarcación, cada uno busca desesperadamente sacar provecho personal, y en el colmo de la "virtud", familiar.

Este es el ejemplo que dan muchos de los personajes públicos, cobardía y ambición, que son los frutos del miedo y la angustia por haber perdido el sentido de perdurabilidad.

Hay que pasarlo bien ahora, porque, al no tener sentido de perdurabilidad, no tenemos pasado y menos, futuro, no importa si ese pasarlo bien significa pisotear a otros o demoler el bien público.

¿Cuál es el otro aspecto que encontramos como consecuencia de esta ilación suficiente de experiencias?

Ultérrimamente, fundamentan su yo existo.

Es decir, en este relacionar coherente de las experiencias, encontramos el fundamento para el yo existo.

Lo que permite que nos podamos reconocer como Humanidad, como país, como persona es este encadenamiento de experiencias:

Hemos actuado, nos han sucedido cosas, algunos desafíos nos han vencido y hemos resuelto otros.

Cuando solo vemos el acontecimiento del momento, cuando no sacamos experiencia de los sucesos, irremediablemente vamos a caer en los mismos errores y seguiremos repitiendo los mismos hechos hasta que se agoten, pero sin sacar nada en limpio.

Al no tener experiencias no hay comprensión, solo hay emociones.

Estas emociones desarticuladas son las que luego se utilizan como materia prima para manipular a las personas.

En el libro "Las formas ocultas de la propaganda", escrito en 1959, Vance Packard ya advertía sobre la manipulación del consumidor en la primera sección del libro y sobre la manipulación del elector, con las mismas técnicas, en la segunda.

Las emociones, en contraste con los sentimientos, por su propia naturaleza, son de corta duración, pueden provocar un encantamiento momentáneo, sea este de entusiasmo, rencor o enojo, pero, y eso es bien sabido, luego de un tiempo, "todo regresa a lo mismo":

Una vez diluida la emoción, vuelven a tener mayor peso los hábitos y costumbres.

Además, las emociones son pendulares, y eso también es conocido por los manipuladores.

Aunque no está de moda, es necesario reflexionar, preguntarse y responderse, comprender las situaciones y circunstancias.

En una palabra, hay que ser conciente y no simplemente estar excitado emocionalmente.

Para ser conciente hay que ejercitarse en el viejo arte de filosofar, de asombrarse ante la vida, de preguntarse y saber encontrar las respuestas.

La filosofía, como todo arte, requiere de una constante ejercitación.

No basta con aprender lo que dijeron otros; ese aprendizaje es útil en la medida en que pueda desarrollar mi propia capacidad filosófica, este descubrir el filósofo que todos llevamos dentro.

¡Eso es hacer filosofía a la manera clásica!

Leonardo Santelices A.

Talleres de filosofía práctica
Próximos talleres de filosofía práctica en Gandia:

Para informarte sobre ellos durante este mes de diciembre, puedes llamar al teléfono: 636 345 527

Fuente:
http://acropolis.org.ec/boletin74.htm
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"Cuando seas inspirado por una gran meta, un extraordinario proyecto, todos tus pensamientos extrapolan sus límites; tu mente transciende limitaciones, tu conciencia se expande en todas direcciones y te encontrarás en un mundo nuevo, grande y maravilloso.

Fuerzas adormecidas, facultades y talentos se manifiestan, y descubres que eres una persona mucho más grande de lo que tú jamás has pensado ser" (Pantajali).

 

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