Aumenta la velocidad del desplazamiento del Polo Norte Magnético.

Ha pasado de los 10 kilómetros por año en 1.970 a los 40 kilómetros anuales de la actualidad.

El Polo Norte Magnético se ha desplazado 1.100 kilómetros en el último siglo, lo que representa un movimiento sin precedentes en los últimos 2.600 años que anuncia bruscos cambios geomagnéticos futuros, según una investigación realizada por la Universidad de Oregón.

La velocidad de desplazamiento del Polo Norte Magnético ha aumentado significativamente, pasando de los 10 kilómetros por año en 1.970, a los 40 kilómetros anuales de la actualidad.

A pesar de estas inusitadas anomalías, los investigadores no ven indicios de una nueva reversión de los polos magnéticos terrestres, tal como ocurrió hace 780.000 años.

Después de 400 años de estabilidad relativa, el Polo Norte Magnético parece haber recorrido 1.100 kilómetros desde el norte de Canadá hacia el interior del Océano Glaciar Ártico en los últimos cien años, según los resultados de una investigación, realizada por la Universidad de Oregón que fueron presentados en la asamblea anual de la Unión Geofísica Americana.

Eso significa que el Polo Norte magnético ha cuadruplicado su velocidad de desplazamiento en el último siglo y que, de seguir a este ritmo, podría alcanzar Siberia dentro de 50 años.

Se cree que esta aceleración en el desplazamiento del polo magnético se debe a sacudidas geomagnéticas que se producen en el centro de la Tierra.

En la actualidad, el Polo Norte magnético está situado a unos 150 kilómetros al noroeste de la isla Ellef Ringnes, al norte del archipiélago ártico, un lugar donde el campo magnético terrestre es perpendicular a la superficie de la Tierra.

Su importancia radica en que su distancia respecto al Polo Norte Geográfico forma un ángulo que permite calcular el declive magnético, esencial para la navegación.

-Oscilación natural
Los autores de la investigación señalan en un comunicado difundido por la Universidad de Oregón, que este desplazamiento no tiene por qué ser el anuncio de una próxima inversión de los polos magnéticos terrestres, la última de las cuales ocurrió hace 780.000 años.

Para los artífices de esta investigación, el desplazamiento del Polo Norte Magnético sería la manifestación natural de un fenómeno de oscilación cuya única consecuencia apreciable sería que las auroras boreales podrían ser observadas mejor desde el sur de Siberia y de Europa que desde el Norte de Canadá y Alaska, como ocurre actualmente.

Las auroras boreales se forman en la capa más alta de la atmósfera, entre 70 y 150 kilómetros de altura desde la superficie terrestre. La actividad solar produce partículas que son lanzadas al espacio, en forma de grandes cantidades de rayos ultravioletas y de rayos X, así como corrientes de protones y electrones.

La ubicación de las auroras sobre la Tierra está muy dominada por el magnetismo terrestre. En el siglo XIX se observó que ocurrían más frecuentemente en un cinturón estrecho, la "zona auroral", que circunvala el polo magnético.

 

Si este polo magnético evoluciona en su posición geográfica, la observación de la aurora boreal también se modifica.

-La historia en los sedimentos
Los cálculos que permiten determinar la ubicación del Polo Norte Magnético sólo tienen una antigüedad de 400 años y para rastrear su historia con anterioridad a esa fecha es preciso excavar las profundidades de la Tierra, que es lo que hicieron los investigadores de la Universidad de Oregón.

Estos investigadores examinaron los registros de varios lagos árticos, cuyos sedimentos registran el campo magnético de la Tierra en el tiempo en que se depositaron. De esta forma pudieron conocer la posición del Polo Norte Magnético desde hace unos 2.600 años.

Utilizando estos sedimentos, descubrieron que el Polo Norte Magnético modifica su ubicación con relativa frecuencia, moviéndose entre el Norte de Canadá y Siberia. La variabilidad del Polo Norte Magnético es rica y los movimientos significativos ocurren cada 500 años más o menos.

Sin embargo, las recientes observaciones señalan que los cambios geomagnéticos futuros pueden ser más bruscos que los registrados en estas oscilaciones históricas, según los investigadores.

Estos cambios en la ubicación del Polo Norte Magnético tienen un gran interés más allá de la comunidad científica, ya que las modificaciones asociadas a estos desplazamientos pueden afectar a los vuelos comerciales y a las telecomunicaciones.

-Otros datos significativos
Hay otras investigaciones que han detectado anomalías atribuidas a los cambios en el campo magnético terrestre.

La fuerza del campo magnético terrestre ha disminuido un 10% en los últimos 160 años, según afirmó el profesor de la Universidad de Harvard Jeremy Bloxham en su intervención ante la asamblea de la Unión Geofísica Americana (AGU).

Según Bloxham, esta disminución de la fuerza magnética evoca la posibilidad de que el campo magnético pueda llegar a desaparecer y a invertirse, arrastrando consigo a los polos del planeta por vez primera desde hace 780.000 años.

De seguir la progresión actual, el campo magnético terrestre podría desaparecer dentro de 1.500 o 2.000 años más, por lo que deberán pasar muchos siglos antes de que vuelva a producirse una inversión del campo.

Según otros científicos que han intervenido también en una sesión sobre el magnetismo terrestre en la asamblea de la AGU, el escenario para una nueva inversión de los polos es altamente improbable.

Consideran que la disminución de la fuerza del campo magnético, que se mide desde 1845, puede ser sólo una fase de muchos cientos de años, si bien podría tener serias consecuencias sobre aquellas regiones del planeta en las que el debilitamiento del campo magnético es más acusado.

-Antecedentes documentados
No es la primera vez que en el seno de la comunidad científica se advierte de posibles cambios en el campo magnético terrestre.

En abril del año pasado, la revista Nature publicó un estudio del Instituto de Ciencias de la Tierra que hablaba de la posible desaparición del campo magnético, así como del comienzo de una posible inversión de los polos terrestres.

Las anomalías magnéticas se han detectado principalmente en las latitudes polares y al sur de Sudáfrica, aunque también en menor medida en las profundidades del Océano Pacífico.

Una de las regiones más afectadas es el sur del Océano Atlántico, ya que la disminución del campo magnético en la zona ha influido en gran medida en el volumen de pérdida global registrado, al mismo tiempo que ha reducido el nivel de protección que venía ejerciendo sobre la Tierra respecto a las radiaciones naturales procedentes del espacio.

Por ello, los satélites de órbita baja son más vulnerables a estas radiaciones cuando pasan por encima de esta región del sur del Océano Atlántico, debido a lo que denominan “anomalía sudatlántica”.

-Cambios en el ozono
Según Bloxham, uno de los satélites afectados por esta anomalía sudatlántica es el enviado por Dinamarca con la misión de medir el campo magnético terrestre.

El caso de la región sudatlántica es un ejemplo de cómo el debilitamiento del campo magnético de la Tierra afecta al sistema global, considerándose al respecto que, además de desproteger al planeta de radiaciones espaciales, la pérdida de fuerza magnética puede también provocar carencias significativas y temporales de ozono.

El campo magnético se origina por las corrientes procedentes de la fusión de metales en el centro de la Tierra y normalmente se alinea sobre el eje de rotación de nuestro planeta. Algunas rocas indican sin embargo que en ocasiones desaparece y, al reaparecer, los polos pueden invertirse.

Por otro lado, una investigación ha determinado a su vez que la estrella Polar brilla hoy 2,5 veces más intensamente que hace 2.000 años, un fenómeno que, puede estar relacionado con las modificaciones del campo magnético terrestre, así como con posibles alteraciones en el ritmo de pulsación de la estrella Polar.

El campo magnético terrestre posee dos polos: el Polo Norte Magnético, situado en el Ártico canadiense, y el Polo Sur Magnético, situado en la Antártida, al sur de Australia.

En el Polo Norte Magnético, las líneas del campo magnético terrestre se orientan directamente hacia el centro de la Tierra.

Fuente: http://www.tendencias21.net/
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