Los paleontólogos encontraron un fósil a 5 milímetros por debajo del límite K-T.

 El hallazgo confirma que un meteorito fue lo que extinguió a los dinosaurios.

 

2011-07-13

 

Un grupo de investigadores de la Universidad de Yale ha hallado en Montana al que fue uno de los últimos dinosaurios vivos, justo antes de que un meteorito impactara contra la Tierra hace 65 millones de años.

El fósil encontrado es el cuerno de un ceratópsido, un grupo de herbívoros que se caracterizaban por sus cuernos en la cabeza y una gola. El cuerno se encontraba a cinco milímetros por debajo del límite K-T, que es la capa de sedimentos que marca la frontera entre el Cretácico y el Terciario.

Este hallazgo confirma que fue un meteorito el que provocó la desaparición casi total –las aves son dinosaurios- de estos extraordinarios animales hace 65 millones de años. Aunque esta teoría fue planteada hace tres décadas, algunos paleontólogos la rebatían debido al escaso número de fósiles de ‘lagartos terribles’ en los sedimentos cercanos al límite K-T.

Hace 65 millones de años, un meteorito de 10 kilómetros de diámetro impactó en la provincia de Yucatán, en México. Los expertos estiman que el impacto de Yucatán fue dos millones de veces más potente que la Bomba del Zar, con una potencia de 50 megatones. El impacto generó una ola de megatsunamis por todo el globo, y originó una nube de polvo y cenizas que cubrió toda la Tierra, posiblemente, durante una década completa.

Los dinosaurios fueron las criaturas más llamativas que desaparecieron, pero no fueron las únicas: la totalidad de los reptiles marinos y voladores también fueron borradas de la faz de la Tierra. En la extinción masiva del Cretácico-Terciario desaparecieron el 75% de las especies vivas del planeta.

La puntilla que acabó con los dinosaurios

Aunque los dinosaurios seguían dominando la Tierra hace 65 millones de años, el número de especies se redujo considerablemente en la última etapa del periodo Cretácico. A finales de la Era Mesozoica, la Tierra sufrió toda una ola de erupciones volcánicas, que envenenaron la atmósfera y modificaron el paisaje, en el que los campos de cenizas eran más que habituales.

El envenenamiento de la atmósfera conllevó, entre muchas otras cosas, al envenenamiento de los huevos de dinosaurio. Los mayores hallazgos de nidos pertenecen al Cretácico Tardío, y en algún caso se ha encontrado fosilizado el embrión del dinosaurio dentro del huevo.

El debilitamiento de los dinosaurios contrastaba con el auge de los mamíferos, aún todavía pequeñas criaturas carroñeras e insectívoras en su mayoría, que empezaron a desarrollarse y a ocupar un nicho ligeramente mayor. Conocemos el caso de Didelphodon vorax, que se alimentaba de huevos de dinosaurio y de carroña.

¿Extinción total?

Las aves evolucionaron de pequeños dinosaurios carnívoros, miembros del clado Maniraptora.

Se considera que la primera ave, Archaeopteryx, habitó en la actual Alemania hace 155 millones de años. El animal es el ejemplo más claro de la transición que llevó a algunos dinosaurios a evolucionar en lo que hoy son los pájaros: dedos con garras, dientes en las mandíbulas, larga cola ósea, pero presentaba brazos en forma de alas y estaba cubierto de plumas.

En 2002 fue descubierto Cryptovolans, que era capaz de volar, poseía quilla en el esternón y tenía costillas con procesos uncinados, como los pájaros.

 

Fuente: http://www.libertaddigital.com/

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