Un recurso que persigue la autonomía e independencia de las personas con discapacidad intelectual a lo largo de toda su trayectoria vital.

El programa "Escuelas de Vida", dirigido a personas con

 

discapacidad intelectual, se asienta en dos pilares: autonomía e independencia.

A partir de ellos, plantea como meta la convivencia en un hogar normalizado.

Los proyectos incluyen a dos o tres personas discapacitadas y a uno o varios mediadores.

¡Todos ellos comparten un mismo techo!

Juntos aprenden a gestionar un hogar y encuentran la ayuda necesaria para resolver los conflictos que, en otras circunstancias, pondrían trabas a una vida autónoma.

La imagen de la portada es una obra realizada por: Ana Martínez Bermúdez

La Red Nacional de Escuelas de Vida (RNEV) se creó en 2006 para defender los intereses de las personas con discapacidad intelectual; en particular, con síndrome de Down.

Su eje central de trabajo es el reconocimiento explícito de la capacidad que tienen estas personas para "tomar decisiones y elegir libremente desde la propia iniciativa".

Así lo explica el presidente de la Federación Española de Síndrome de Down, Pedro Otón, quien asegura que, con la creación de esta red, "se abre paso a un nuevo escenario dentro del movimiento asociativo en nuestro país".

Las energías se centran en conseguir que las personas con discapacidad intelectual alcancen las mayores cotas de autonomía e independencia posibles durante toda su vida, desde que nacen hasta que llegan a la etapa adulta y durante el envejecimiento.

Para ello, la RNEV imparte talleres dirigidos a los coordinadores de las diferentes escuelas de vida, organiza cursos de formación para profesionales y aquellas entidades que deseen formar parte de la red, y ofrece cursos específicos para padres, madres, personas con discapacidad y mediadores.

Además, cada año se evalúan los resultados en los encuentros nacionales dirigidos a jóvenes con o sin discapacidad que pertenecen a la red.

"Se organizan cursos de formación para profesionales, padres, personas con discapacidad y mediadores".

Movimiento de vida independiente
A partir de los años 70, el Movimiento de Vida Independiente comenzó a reclamar el protagonismo de las personas con discapacidad.

Empezó a buscar alternativas para lograr una vida normalizada.

Lejos del modelo de residencias, minirresidencias y pisos tutelados, se planteó como meta la vida en el hogar.

En España, la Fundación Síndrome de Down de la región de Murcia fue pionera en este campo con la puesta en marcha, en 1998, del Proyecto Vivienda Independiente.

Esta propuesta surgió a raíz del deseo de dos miembros de la asociación, que quisieron iniciar una vida autónoma y consiguieron que su demanda fuera escuchada.

"Podemos comprobar que en la base del deseo de querer iniciar una vida autónoma e independiente se encuentra la experiencia, la oportunidad, el conocimiento", reconoce la propia Fundación.

Hay que ver a estas personas como usuarios, en lugar de pacientes, aprender que el problema no es tanto la discapacidad como el entorno en el que se convive, que ha de ser el adecuado para ayudar a su autonomía e independencia.

Precisamente, a comienzos de junio se inició en Murcia la construcción de un Centro de Promoción de la Autonomía Personal (CEPAP), con infraestructura necesaria para formar en autonomía a 50 jóvenes con discapacidad.

Será un edificio con aula de aprendizaje y viviendas compartidas, que posibilitarán la convivencia entre 36 jóvenes con y sin discapacidad.

Esta convivencia se realizará "en condiciones de igualdad", desde una "perspectiva normalizadora de la diferencia", en apartamentos para tres personas.

La mayoría de las veces, las personas con discapacidad intelectual no expresan su deseo de vivir de manera independiente por falta de información.

Otras veces, la angustia y el miedo de las familias por lo que les pueda ocurrir si viven solas es un obstáculo a la independencia, por lo que se pide su colaboración "activa y comprometida".

En otros casos, la falta de un empleo frena la salida del hogar familiar, ya que, al carecer de ingresos, resulta difícil hacer frente a los gastos de mantenimiento de la casa.

Las escuelas de vida ayudan a afrontar y superar todas estas cuestiones.

Muchas veces, las personas con discapacidad intelectual no expresan su deseo de vivir de manera independiente por falta de información.

Frente común
En la actualidad, la red está formada por la Fundación Síndrome de Down de la región de Murcia (FUNDOWN), la Asociación de Padres de Niños con Síndrome de Down (ASPANIDO-Jerez de la Frontera) y las asociaciones de Málaga, Córdoba, Lleida, Compostela, Valladolid, Granada, Vigo, Huelva y Menorca.

Su intención es unir fuerzas para hacer un frente común.

"Queremos que el colectivo de personas a las que representamos vaya ganando espacios de representatividad en los distintos ámbitos sociales que les corresponden como ciudadanos de pleno derecho", afirma Otón.

La idea es consolidar el modelo de escuela de vida y hacer valer "los derechos que las personas con discapacidad tienen sobradamente reconocidos".

Las instituciones que deciden forman parte de la RNEV lo hacen tras un proceso informativo y formativo, regulado desde el comité nacional de la propia red.

Esto supone la aceptación de varios principios.

El primero de ellos persigue la consecución de una vida autónoma e independiente de las personas con discapacidad intelectual desde su nacimiento y "a lo largo de toda la vida".

Además, se defiende la "profunda creencia" de que estas personas deben tener la posibilidad de ejercer el control sobre su vida y el derecho a participar activamente en todas aquellas decisiones que afecten a esta.

Por otro lado, se aboga porque las personas con discapacidad intelectual cuenten con el respeto de los demás y hacia los demás, se pide a los profesionales una disposición "permanente" al cambio y se apela a las familias para que se comprometan "activamente" en los procesos de autonomía e independencia de sus hijos.

"Es necesario que los padres y las madres sean cada vez más competentes y que, desde esa competencia y compromiso, busquen en los profesionales el apoyo necesario para que sus hijos logren avanzar hacia una vida lo más autónoma e independiente posible", defienden los principios de la red.

Se pide a los profesionales una disposición "permanente" al cambio y a los padres, un compromiso "activo" en los procesos de autonomía e independencia de sus hijos.

Beneficios del arte en personas con discapacidad
"La pintura, la danza o el teatro son una excelente herramienta de comunicación, que favorece la integración".

El arte es un magnífico vehículo de expresión. Permite desarrollar la imaginación, potencia la autonomía y favorece la integración.

Sus beneficios son indiscutibles y, por ello, se aprovechan para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

La creatividad artística es un bien común.

En mayor o menor medida, todas las personas son capaces de desarrollarla si encuentran el entorno adecuado.

La Asociación Cultural Capacit@rte es una de las entidades pioneras en este campo.

Su objetivo es potenciar la creatividad para mejorar la salud "en la medida de lo posible".

"Está comprobado que la salud de las personas mejora cuando sus trabajos se exponen en galerías y, de alguna manera, su esfuerzo se ve reconocido", subraya Víctor López, director de Capacit@rte.

Pintura de: Jorge Olmos Navarro La pintura es de: Jorge Olmos Navarro

Esta asociación organiza talleres de pintura, fotografía, artes escénicas, cerámica, escultura o música, a los que acuden personas con y sin discapacidad.

De esta manera, se facilita también la integración social a través del arte, ya que cada persona "aporta su ayuda, ilusión y conocimientos".

"Esta aportación es muy enriquecedora; el contacto directo hace que los alumnos puedan establecer relaciones que, de forma gradual, consiguen una plena integración", explican en la entidad.

Las personas que acuden a la asociación comparten inquietudes artísticas o creativas, pero además presentan, en su mayoría, alguna dificultad mental de naturaleza crónica o transitoria.

No es necesario tener unas aptitudes o habilidades específicas.

Se realizan actividades con artistas, personas interesadas, familiares, amigos y, en general, con todos aquellos que tienen interés en la creatividad, el arte y la cultura.

El fin último es atender, a través del arte, la demanda de actividades de ocio y tiempo libre.

"La salud de las personas mejora cuando sus trabajos se exponen en galerías y, de alguna manera, su esfuerzo se ve reconocido".

Profesionalización
El arte puede ser entendido como terapia o como educación artística.

Al menos, esta es la aspiración de la Fundación Igualarte.

Según explica su presidenta, Cristina Lago, el objetivo es que "se empiecen a valorar las potencialidades de la persona, no su cociente intelectual".

Se busca que la expresión artística se convierta en una salida profesional, en lugar de una terapia, para las personas con discapacidad.

"Hay que empezar a entender que el arte forma parte de su vida", precisa Lago.

La Fundación Igualarte trabaja con personas que tienen necesidades educativas especiales o alguna discapacidad.

Los alumnos y alumnas tienen "entre 2 y 50 años".

Se organizan grupos por edades, se busca una metodología adecuada para cada grupo y se adaptan los materiales a sus necesidades, de manera que puedan vivir la plenitud del arte.

Hay talleres de canto, baile, expresión corporal y teatral, educación musical y expresión plástica.

Los alumnos y alumnas pasan por todas estas disciplinas antes de decidirse por una.

En total, la formación dura varios años, por lo que el objetivo es que la fundación sea reconocida como escuela artística para que quienes acuden a ella puedan obtener un título o formar una compañía profesional.

En definitiva, se trata de que el arte emocione y no deje indiferente a nadie, "pero por el arte en sí mismo, no porque lo realizan personas con una discapacidad", recalca Cristina Lago.

"Hay personas que no pueden tocar con la mano, pero tocan con la barbilla o con un pie y hacen música igual", añade.

"Tienen que empezar a valorarse las potencialidades de la persona, no su cociente intelectual".

Síndrome de Down
Las personas con síndrome de Down tienen un don especial para el arte. Sobre todo, destacan en danza y en pintura.

Sus dibujos se caracterizan por colores muy brillantes y líneas simples, mientras que en el baile "no son Nureyev, pero el resultado es muy satisfactorio", apunta Víctor Ruiz, responsable de Arte Down.

Con sus propias singularidades, conforman todo un universo artístico.

Las personas con síndrome de Down pintan lo que ven, tal y como lo ven.

Sus creaciones son directas, muy emocionales y positivas. Incluso, algunas han encontrado una salida laboral a través del arte.

"Varias empresas ya nos han comprado algunos cuadros", revela Ruiz.

La finalidad es mantenerse en este camino para que las ventas sean una fuente importante de motivación, que mejore las posibilidades de inserción laboral.

Los cuadros que pintan las personas con síndrome de Down les permiten expresarse mediante su creatividad y expresividad "porque viven mucho tiempo incomunicados".

Además, la Fundación Síndrome de Down de Madrid organiza clases de bailes de salón, cursos de pintura, literatura y manejo de ordenador para fomentar la socialización y que aprendan a navegar por Internet, por ejemplo, "como cualquier otra persona".

Se trata de ocupar su tiempo de manera útil y facilitarles el acceso a aquellas disciplinas que más les gustan.

En este sentido, el teatro es un arte por el que sienten "verdadera fascinación", según Ruiz.

Les atrae el reconocimiento social, la presencia del público y los aplausos, pero además les anima a poner a prueba su capacidad de esfuerzo.

Si bien les cuesta más memorizar, saben potenciar con maestría otras capacidades.
"Hemos creado un nuevo estilo: el arte down", concluye Ruiz.

Contactos:
– Asociación Cultural Capacit@rte 950 082 010

– Fundación Igualarte 986 117 370

–Fundación Síndrome Down de Madrid, telf.: 913 105 364

– Arte Down www.artedown.com

Azucena García

Fuente:
http://www.consumer.es
* * * * *
"Seamos modestos en nuestra juventud para ser honrados en nuestra vejez".

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra página web. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.